El reconocimiento que merecen las entidades de Corbera no se demuestra con cenas de “pa sucat amb oli”, donde la Alcaldessa Montserrat Febrero reparte, como churros, diplomas “del equipo de gobierno”. Para mí, desde el Ayuntamiento, el respeto y el reconocimiento a las entidades se demuestra trabajando con ellas, codo con codo, ayudándolas en todo lo posible y atendiendo sus peticiones sin hacer diferencias y en la medida en qué es posible. Y, cuando hay motivos para decir que no, también hay que saber decir que no. Como concejal en el gobierno ésta ha sido siempre mi línea de actuación: tratar igual a todo el mundo, diálogo y criterios claros.
Por eso no puedo entender la desidia del gobierno de Esquerra y la CUP en la convocatoria, adjudicación y tramitación de las subvenciones y convenios de las entidades. En este momento, estamos a finales del 2019, se están aprobando convenios y adjudicando subvenciones del 2018. En el caso de las entidades educativas es aún peor, se están dando las subvenciones de 2017.
En el pleno municipal suelo preguntar por este tema porqué me preocupa mucho este retraso escandaloso de las subvenciones. No disponer de los fondos económicos previstos pone en jaque a las entidades y al trabajo de sus juntas, en definitiva, personas que dedican su tiempo y energías de forma altruista para sacar adelante las entidades. Para mi respetar las entidades no es exhibirlas en los videos electoralistas de autobombo, sino considerarlas una auténtica prioridad en la gestión municipal y actuar en consecuencia.
En el último pleno municipal, el concejal Jordi Anducas justifico el increíble retraso de las subvenciones por los problemas informáticos del Ayuntamiento. ¡Como excusa, no tiene desperdicio! Pregunté entonces, a los concejales de la CUP, si los problemas informáticos no eran los mismos para todas las áreas municipales. Es curioso que se han desencallado primero las subvenciones y convenios de cultura que gestiona Jordi Anducas, mientras que las de educación, área gestionada por la CUP, duermen todavía en el sueño de los justos. La CUP dio la callada por respuesta, pero el concejal Anducas se lo tomó como una afrenta, insinuando que “eso era lo que yo hubiese hecho”.
No sé exactamente de qué me acusa Jordi Anducas, y la verdad tampoco me quita el sueño, porque no tiene nada de malo defender las entidades en las áreas de mi responsabilidad y priorizar la gestión de las subvenciones. Es lo que hacía y lo volvería a hacer. La diferencia es que mis compañeros y compañeras de gobierno también actuaban igual, defendían sus áreas y priorizaban las subvenciones de las entidades de su sector y, juntos, actuábamos de forma coordinada y resolutiva. Ahora, los unos por los otros, y la casa sin barrer.
Alfredo Prado – Regidor de Força Corbera

